¿A que esperan las Administraciones? o ¿no se atreven con el fútbol?
Salvando honrosas excepciones, la calidad y el rigor de la información contable de los clubs de fútbol que conforman la llamada Liga de las Estrellas deja mucho que desear. La falta de seriedad se percibe en el depósito de las cuentas anuales en el Registro Mercantil. Para vergüenza del fútbol español, hay clubs, sociedades anónimas deportivas, que simplemente pasan de ese compromiso. En otros casos, las cuentas anuales se confeccionan con una total falta de diligencia, al punto que clubs de postín muestran sus balances descuadrados, integran partidas que desmontan por completo los activos o los pasivos, reflejan ingresos o gastos por varios millones de euros que no pintan nada o dejan de facilitar información clave que legalmente debe ofrecerse.
Entramados extraños
Se advierten entramados extraños, sociedades a modo de pantalla. Dosis de creatividad contable. A veces, para consolidar balances, o para recolectar ingresos, acaso para triangular transacciones. Informes de auditoría que dan juego. La Liga de las Estrellas, con la forma de sus cuentas y el fondo de sus estados financieros, se bambolea. ¿Sirve para algo la LFP? ¿Se cumplen los objetivos para los que nacieron las sociedades anónimas deportivas con los concursos de acreedores planeando sobre clubs históricos? ¿Cuál es el papel supervisor del CSD ante la falta de rigor y las brechas profundas de que adolece el fútbol español?
El cuadro deficitario de los clubs que integran la Primera División en la temporada 2006/07 queda patente al constatar que sus ingresos ordinarios ascendieron a más de 1.276 millones de euros mientras que sus gastos de explotación se elevaron a 1.384 millones, de los cuales 780 millones correspondían a retribuciones salariales y algo más de 220 millones a amortizaciones de derechos sobre jugadores. Por ende, el factor trabajo con 1.000 millones de euros suponía el 72% de los costes futbolísticos. Otrosí, el volumen de gastos financierossoportados rondaba los 50 millones de euros. En definitiva, el déficit ordinario en 2006/07 de los clubs de primera alcanzaba 137 millones.
Deudas y más deudas
Los activos no corrientes, donde fundamentalmente se concentran inversiones en jugadores, estadios e instalaciones deportivas aunque también aparecen sorprendentes inmovilizaciones de carácter financiero, superaban en junio de 2007 los 2.060 millones de euros, mientras los activos corrientes se cifraban en 971 millones. En junio, pues, las inversiones totales de los equipos que disputaban la Liga de las Estrellas eran de 3.031 millones.
Tantos activos apenas estaban financiados por 252 millones de euros de patrimonio neto que el conjunto de los clubs esgrimía, el 8 %. Así, los 2.779 millones de euros restantes constituyen deuda pura y dura de nuestros clubes de fútbol, el 92% de sus inversiones. Deudas a largo plazo por importe de 1.496 millones y exigible a corto plazo por 1.283 millones. Varios clubs de prestigio están acorralados al presentar fondos propios negativos, lo que equivale a hablar de un estado de quiebra. Ninguno de ellos, hasta la fecha, ha tramitado concurso de acreedores. En los restantes, los activos corrientes son inferiores a las deudas a corto plazo. Peligro financiero.
La gestión económica del fútbol hoy por hoy es insostenible. El fútbol español se ha convertido en una máquina generadora de multimillonarios ingresos que quedan engullidos y sobrepasados por unos gastos monstruosos. Las deudas a veces superan a los activos. Las insolvencias estallarán. Se antoja insostenible un modelo en el que temporada tras temporada los gastos devoran a los ingresos. La débil capitalización de nuestros clubs les aboca a un endeudamiento muy exagerado. La factura, en forma de gastos financieros, pone la puntilla a unas cuentas dolientes y tenebrosas. ¿Hasta cuándo?
Mientras el Deporte Escolar se autofinancia el 85% (o sea, los padres/madres lo pagan), los equipos profesionales son financiados en cuantías superiores al 25%. Política deportiva bananera.
La Ley Concursal: una nueva estafa del fútbol a los contribuyentes con la connivencia de las instituciones públicas
El asunto es sencillo: el club llama a concurso a los acreedores -los principales son Instituciones Públicas (Hacienda, Seguridad Social, Cajas de Ahorro, Ayuntamientos,...)-, y se les plantea o que liquiden el club si se atreven y ya nos veremos en las próximas elecciones, (alternativa inasumible por un político que merezca tal calificativo), o que se vayan olvidando de la mitad de la deuda y aplazando la otra mitad -que se abonará en especie mediante convenios publicitarios, etc (no hay más que ver el convenio de acreedores de la UD Las Palmas o la posición del Ayuntamiento de Málaga http://www.malagahoy.es/article/deportes/149188/consistorio/se/adhiere/convenio/acreedores.html )-.
Conclusión: deuda liquidada. Borrón y empezamos la cuenta desde cero. Los clubes contentos, y los políticos arrodillados nuevamente, pero mantienen la poltrona, que es lo que interesa. Además todo el tecnicismo legal de la Ley Concursal les sirve de tapadera para ocultar un timo que en el siglo XXI (el de la calidad, la trasparencia, etc.) queda feo plantear directamente.
Mientras tanto los contribuyentes estafados otra vez. Pero al menos que sepan que nos enteramos del chanchullo.
La Real apunta a la Ley Concursal para superar sus crisis
La Real Sociedad apunta a acogerse en los próximos días a la Ley Concursal como el inicio del proceso que le lleve a superar la gran crisis económica en la que se encuentra, ya que no tiene los 4,5 millones de euros necesarios para pagar a los jugadores la parte de las fichas correspondientes al 30 de junio y en caso de haber denuncias podría correr el riesgo de descender a 2ªB. El Diputado de Deportes, Iñaki Galdos, dejó entrever ayer que ir concurso y hacer un plan de viabilidad puede ser la solución para el club txuri urdin.
Iñaki Badiola señaló en la Junta de Accionistas del pasado día 17 que el pago a los jugadores dependía de la Diputación y el Diputado de Deportes, Iñaki Galdos, dejó ayer muy claro que no es así. “Como sospechábamos, la subvención de la Diputación a la Real por la temporada 08/09 es un tercio de lo que necesita para pagar a los jugadores, así que Badiola no nos puede responsabilizar a nosotros de no hacerlo y, o logra otros ingresos, o a la Ley Concursal”, señaló.
Galdos se reunió con Badiola para mostrarle su gran preocupación con la crisis de la Real. “Le hemos mostrado nuestra gran preocupación por la gran crisis y el futuro nada halagüeño que le vemos al club. La Diputación, a la que la Real debe 7,3 millones de euros va a ayudar a superar esta situación que, como nos temíamos, es mucho más difícil de lo que teníamos, pero para ello le hemos pedido a Badiola un plan de viabilidad serio y realizable”, exigió.
El Celta también se apunta a quitarse lastre a costa de todos/as
El Celta solicitó la Ley Concursal sin llegar a un acuerdo con Caixanova
El club vigués espera ahora que el juez admita a trámite su petición en los próximos días
El Real Club Celta presentó ayer en el registro del Juzgado de lo Mercantil de Pontevedra la documentación necesaria para acogerse a la Ley Concursal. El caso fue asignado al juzgado número uno. Ahora el juez deberá dictaminar en los próximos días si admite a trámite la petición del club vigués.
El Celta acude al proceso concursal como única vía para evitar su desaparición pero sin el convenio de acreedores cerrado. La falta de un acuerdo con Caixanova ha sido su principal revés. Para que se constituya el convenio de acreedores necesitaría la inclusión del 51 por ciento de los créditos comunes. El hecho de que el club vigués no haya alcanzado un pacto con la entidad crediticia no significa que no pueda lograrlo en las próximas semanas mientras mantiene abierta la negociación.
El Celta tiene firmados créditos por valor de 24 millones de euros con Caixanova lo que le convierte en uno de sus principales acreedores. El tira y afloja entre Mouriño y la entidad parece que aún puede ir para largo. El acreedor podría renunciar a una parte de la deuda, o convertirla en convenios de publicidad, y al mismo tiempo Carlos Mouriño, por medio de la ampliación de capital, destinaría dinero a paliar parte de dicha deuda. La entidad financiera es su principal acreedor, de modo que renegociar la deuda es imprescindible para sacar adelante el plan de viabilidad previsto para los próximos cinco años. En ese plan, el presidente céltico aseguró hace unos días que el club vigués lograría en un plazo de tres a cinco años reducir la deuda a 17 millones. La primera pata para lograrlo era llegar a un acuerdo con Caixanova.
La segunda era el convenio con Ayuntamiento de Vigo para la utilización de Balaídos. A pesar del apoyo del alcalde, todavía no se ha planteado este tema ante el resto de partidos de la corporación municipal. El teniente de alcalde, Santiago Domínguez, ya mostró sus reticencias a firmar un acuerdo para los próximos 20 años sin que se produzcan una serie de contrapartidas por parte del club vigués y que palíen el gasto que este convenio supondría al Concello.
De los 84 millones de euros que debe el Celta, 21 se los debe a Hacienda. Con este organismo los contactos están en una fase mucho más inicial. Aquí la quita de deuda dependerá más de lo que dictamine el juez.
Ayer el club vigués declinó hacer ninguna valoración oficial sobre su entrada en el proceso concursal. Se limitó a enviar un escueto comunicado en el que solo admitía que había presentado la documentación.
El Granada 74 también se plantea acogerse a la Ley Concursal
El Granada 74, club que ya ha descendido matemáticamente a Segunda división B a falta de una jornada para que concluya el campeonato, se plantea acogerse a la Ley Concursal, algo que ya han hecho varios equipos de Segunda, para tratar de garantizar su viabilidad futura. El último de ellos, el Celta.
El presidente del Granada 74, Carlos Marsá, ya ha comunicado a su plantilla que acogerse a la Ley Concursal es una de las opciones que baraja para asegurar la estabilidad del club, con lo que seguiría el camino emprendido por el Málaga, Sporting de Gigón, Las Palmas o Celta de Vigo.
Tras desembolsar veinte millones de euros para adquirir y trasladar el Ciudad de Murcia, no haber podido jugar en Granada capital y descender a Segunda B se ha traducido en una situación económica del Granada 74 muy negativa. La alternativa que Marsá plantea para no recurrir a la Ley Concursal es negociar con todos los jugadores la rescisión o renegociación de sus contratos.
Convenio de acreedores del Málaga: Hacienda regala 4 millones de euros
UN LARGO PROCESO
Tal como se esperaba desde la noche del miércoles, el acto en la Ciudad de la Justicia fue muy breve. La esperada junta de acreedores no fue más que la constatación de que el Málaga supera un trance muy complicado y ya puede ver el futuro más despejado, aunque será claro si el equipo confirma el ascenso el próximo domingo en La Rosaleda.
El titular del Juzgado de lo Mercantil, Enrique Sanjuán, presidió la cita, a la que acudieron los asesores jurídicos del club, los administradores concursales, los dirigentes y un grupo reducido de acreedores. En total, unas cincuenta personas.
El juez de lo Mercantil anunció el visto bueno al plan de viabilidad por parte de los acreedores después de un rápido repaso a las adhesiones notariales y de la votación a mano alzada por parte de los acreedores presentes. Al final, el Málaga obtuvo el respaldo del 62 por ciento de los afectados.
Según confirmaron fuentes del club, únicamente dos de los acreedores consultados decidieron no firmar el convenio. Uno de ellos fue el delantero Salva, aunque estuvo presente una procuradora en su nombre. Después del entrenamiento el propio jugador se reunió con el presidente, Fernando Sanz, para explicarle los motivos por los que decidió no apoyar el plan de viabilidad. Tampoco lo hizo el ahora jugador del Deportivo Juan Rodríguez, aunque en la sala también se encontraba su padre. En ambos casos, como en todos los demás afectados con los que ni siquiera se ha contactado, el acuerdo es vinculante, por lo que también están sujetos a una reducción inmediata de su deuda en un 50 por ciento -la llamada ’quita’- y al cobro de la otra mitad en un periodo de cinco años.
Pagos
Una vez superado este complicado obstáculo, que durante el pasado fin de semana hizo temer incluso por la continuidad del club -el juez Sanjuán habría dictado la liquidación de no haberse llegado a un convenio de acreedores-, el futuro del Málaga está sujeto a un plan de viabilidad que incluye pagos a partir del próximo 1 de agosto.
Este año la cifra será de casi 2.600.000 euros (cantidad destinada a la Agencia Tributaria) mientras que desde 2009 a 2013 ascenderá a 3.236.263,40 euros (periodo en el que cobrarán los acreedores con créditos ordinarios).
¿Se atreverá la folclórica clase política a meter mano al
El fútbol español debe medio billón de pesetas
La deuda acumulada de los clubes españoles ronda los tres mil millones de euros, un gigantesco descalabro que se produce solo tres lustros después de la creación de las sociedades anónimas deportivas
Autor:José Manuel Otero Lastres Catedrático de Derecho Mercantil
En octubre de 1990, los clubes de 1.ª y 2.ª División debían 35.000 millones de pesetas. Para que no volviera a producirse una situación como esta, el legislador, en la Ley del Deporte, diseñó un Plan de Saneamiento en virtud del cual obligó a la mayoría de los clubes a convertirse en sociedades anónimas deportivas (las SAD) y los sometió a un fuerte intervencionismo administrativo.
Dicho plan condujo también a que los clubes se recapitalizaran: como sociedades anónimas deportivas no solo nacieron sin deudas, sino que en ese momento recibieron de sus socios, a cambio de las acciones, nada menos que 15.262.874.000 pesetas.
Pues bien, ahora, el mundo del fútbol vuelve a estar inmerso en un gigantesco descalabro económico. Actualmente, las deudas de los clubes de 1.ª y 2.ª División ascienden a la cifra escalofriante de 2.903.000.000 de euros (unos 483.000.000.000 de pesetas). Lo cual significa que se han gastado no solo el indicado capital que recibieron a primeros de los años 90, así como los cuantiosos recursos económicos procedentes de televisión y de otros ingresos atípicos, como los publicitarios, de patrocinio, de merchandising, operaciones urbanísticas, etcétera, que obtuvieron durante estos años, sino también la mareante cifra de dinero que aún deben.
Comienzos de los noventa
El tiempo ha demostrado, pues, que el sistema fracasó, y que esa regulación especial de las SAD no ha podido evitar que los clubes de fútbol hayan llegado a una situación de endeudamiento mucho mayor de la que tenían a comienzos de la década de los noventa. Ante esta situación, no es extraño que a más de uno se le haya ocurrido preguntarse a qué se debe este rotundo fracaso. Desde luego, no es solamente consecuencia de la legislación. Los clubes de fútbol, en tanto que sociedades anónimas, son empresarios y, como tales, están sometidos a las mismas normas contables, fiscales, mercantiles, laborales y penales que estos. Más aún: los clubes están sujetos a normas más severas que muchos otros empresarios en la medida en que están sometidos, en ciertos aspectos, al control de la Liga de Fútbol Profesional y del Consejo Superior de Deportes.
Si el problema no está en la legislación, tiene que radicar, lógicamente, en cómo se aplica la misma en la práctica. Es indiscutible que los primeros responsables del rotundo fracaso económico de los clubes son quienes los gestionan: sus consejos de administración. Si enlazamos la ruinosa situación económica actual de los clubes de fútbol con la gestión de sus dirigentes, parece claro que estos no se han conducido con arreglo a pautas de rigor y profesionalidad, y que han dejado que primaran los aspectos puramente deportivos sobre los económicos, olvidando que tenían que gestionar los intereses sociales en su conjunto y no solo en el aspecto deportivo. Pues bien, esta forma peculiar de gestionar los clubes de fútbol es posible porque en muchas ocasiones los gestores incurren en manifiestos incumplimientos de la ley.
Pero así como cuando un empresario no futbolístico incumple la ley, se ponen en juego inmediatamente todos los controles del sistema -incluso el de la imputación de responsabilidad personal al gestor- con el fin de que acabe cumpliendo o que desaparezca del mercado tras la liquidación derivada del concurso, nada de esto sucede con los clubes de fútbol. Si los gestores incumplen las normas contables, fiscales o societarias, parece que no pasa nada. Y no pasa nada, entre otras, por las dos razones siguientes.
Mal control
La primera de ellas es que no se acertó enteramente a la hora de elegir las instituciones a las que se confió el control de las SAD. En efecto, la Liga de Fútbol Profesional -primera institución de control- está formada por los propios clubes de fútbol, por lo cual a nadie debe sorprender que no funcione el autocontrol . En los tiempos que corren, incluso el más confiado de los mortales espera poco de un sistema en el que los controladores y los controlados son los mismos. Por su parte, el Consejo Superior de Deportes -segunda institución de control- tiene carácter político, y como el mundo del fútbol parece arrastrar muchos votos, no es impensable que nuestros políticos intenten evitar a toda costa la adopción de decisiones impopulares. Y por aquí surge la segunda de las razones: el hecho de que los clubes de fútbol reciban un trato privilegiado por parte de la Administración, sin que exista causa alguna que lo justifique, solo se explica por las razones políticas que se acaban de apuntar.
Pero no solo la irresponsable gestión de los administradores de los clubes y las causas que se acaban de apuntar explican la situación ruinosa del fútbol profesional. También tienen su parte de responsabilidad los acreedores de los clubes, los cuales, lejos de exigirles el pago puntual de las deudas -evitando con ello su galopante crecimiento-, les dispensan un trato privilegiado que no tienen con ningún otro deudor y que solo puede explicarse porque se sienten acobardados frente a ellos. Los principales acreedores de los clubes son los jugadores, los proveedores (entre los que figuran los intermediarios que intervienen en los traspasos), las entidades de crédito y la Administración Pública.
Cumplen con los agentes
De todos estos, con los que mejor cumplen los clubes es con los intermediarios y, en parte, con los jugadores. Con los primeros, además de por otras razones más o menos confesables, porque si no les pagan no hay nuevos fichajes. Y con los jugadores porque no les suelen pagar todo: los clubes, con el consentimiento de los propios futbolistas (para pagar menos impuestos), dividen sus ingresos entre los derivados del contrato federativo -que son los que se suelen abonar porque si no los descienden de categoría- y del contrato de imagen, que suelen acabar reclamando ante los tribunales de justicia, pero cuando ya no están en el equipo.
La conducta tolerante de los demás acreedores solo puede explicarse porque se sienten acobardados ante la supuesta fuerza social de los clubes. Pero así como si no reclaman los proveedores el problema es solo de ellos porque defienden su propio interés, la pasividad de las entidades de crédito y de la Administración Pública (Hacienda y Seguridad Social) es inadmisible por la fundamental razón de que gestionan intereses de terceros: el de sus propietarios y el de los depositantes, en el caso de las primeras; o el interés económico general, en el segundo caso. Pues bien, en atención a los importantes intereses que defienden, estos dos acreedores están obligados a emplear la misma diligencia con los clubes que con los demás deudores. Lo que no pueden pretender, en ningún caso, estos acreedores es encubrir su acobardamiento propiciando nuevos planes de saneamiento del fútbol que acabaremos pagando la generalidad de los ciudadanos. Porque si la inmensa tarta del fútbol se la han estado comiendo durante estos últimos años solamente unos pocos manirrotos, no parece serio que ahora nos pidan a los demás ciudadanos que les paguemos no solo el festín que se han dado, sino que les compremos un nuevo pastel para seguir empachándose durante los próximos años.
También el balonmano depende del erario público
El club, en manos de una junta gestora y otra electoral que convocará elecciones
El presidente del Algeciras Balonmano, José Manuel Ríos Corbacho, ha dimitido esta tarde ante los socios del club. El ya ex mandatario albirrojo ha pedido perdón por la crisis, la mala gestión y ha afirmado, en opinión compartida con los socios, "que el alcalde me ha engañado"
Ríos Corbacho pretendía que su intervención fuera breve y concisa, pero finalmente ha acabado en un intercambio de reproches con los socios del Algeciras Balonmano. “Podía haberlo hecho por escrito, pero sí quería contestar a una carta de la Asociación de Amigos del Balonmano en relación a las cuentas. Es imposible saber la deuda hasta ahora, pero calculamos que se aproxima a los 900.000 y tenemos a favor entre 200.000 y 300.000 que deben venir de Junta de Andalucía, Diputación y ASOBAL”, señala Ríos Corbacho.
En relación a las declaraciones públicas del alcalde de Algeciras, Tomás Herrera, sobre una supuesta aportación de 2,2 millones de euros al club por parte del Ayuntamiento a lo largo de los últimos cinco años, Ríos Corbacho contestó: “No sé lo que había antes, pero el Ayuntamiento ha entregado 300.000 en la primera y la misma cantidad en la segunda y 180.000 en la tercera. Para dar la cara hay que pedir disculpas por los errores, por encima de todo involuntarios, y yo lo hago en este momento. Ahora lo que conviene, ante nuestra incapacidad para seguir adelante, lo cual hemos intentado por un compromiso de la junta directiva con la plantilla y el entrenador, es que el club salga adelante”, añade.
Ríos Corbacho ha mantenido desde ese momento con los socios un intercambio de críticas sobre la situación del club. “A mí me piden que fusile al alcalde el año pasado en época de elecciones y me prometen el patrocinio de Alpetrol y la misma subvención de la temporada anterior. Ellos no dan papeles firmados, el compromiso quedó en esa promesa verbal. Pedí disculpas el otro día por la mala gestión, pero es que no ha habido gestión porque no ha habido dinero. Hay cosas que me callo y que me llevo, pero prefiero que me insulten a insultar. Ya me han lapidado”, apostilla.
La asamblea de socios ha subido de tono cuando Ríos Corbacho entró en un cruce de acusaciones con el ex directivo Delfín Muñoz, que recriminó a la junta directiva no haber convocado asambleas de socios anteriormente para comunicar a los socios la situación administrativa de la entidad. “Hemos hecho lo que hemos podido, lo siento muchísimo, pero no puedo hacer más. Mientras mucha gente que rodea el club gana dinero a nosotros nos ha costado. He venido a disculparme y a irme. Ha faltado que me fusilen en el pueblo”, continúa.
Ríos Corbacho ha insistido en que la crisis económica del Algeciras Balonmano ha impedido “incluso tener un contable, por lo que he recurrido a mi mujer”. El presidente albirrojo ha contestado de ese modo a otro socio que le ha exigido las cuentas del Algeciras Balonmano. “Las personas que entren nos tienen a su disposición para lo que necesiten, para aclarar cualquier cosa”.
Los socios han arremetido posteriormente contra Ríos Corbacho por no haber criticado al alcalde de la ciudad como lo hizo el técnico Ricard Franch. Al mismo tiempo, el ex jugador Juan Bermejo ha preguntado qué ingresos tiene pendientes de recibir el Algeciras Balonmano.
El ex jefe de los servicios médicos del Algeciras Balonmano Miguel Pecino ha afirmado que Ríos Corbacho le ha insultado y ha explicado que mantiene, por consejo de su abogado, un embargo contra la entidad en ASOBAL, a lo que el mandatario albirrojo ha contestado que siempre ha dado la cara por el galeno. “Yo empecé esta historia con seis personas y me he quedado solo. Soy un profesor al que le pidieron un favor y respondió. No he ganado nada y he perdido mucho. A lo mejor tenía que haber dimitido hace dos años.
Ríos Corbacho ha mantenido posteriormente un cruce de críticas con el ex jugador Raúl Bartolomé sobre la relación de ambos en el Algeciras Balonmano. “Los cinco jugadores que hicimos la huelga nos quedamos solos y luego acabamos fuera. Yo he sido chantajeado por vosotros. Me parece que una empresa que paga a los jugadores no denunciantes antes que a los denunciantes -en referencia a la reclamación económica de Bartolomé ante la Justicia- no actúa correctamente. Los jugadores que nos hemos marchado no tenemos la culpa de esta situación y públicamente se ha dicho lo contrario. Otros han cobrado por adelantado”.
Bartolomé también encontró a Ríos Corbacho porque quedó apartado de la primera plantilla cuando jugaba en el equipo algecireño, a lo que el presidente ha matizado que “de todo no puedo tener la culpa”. En ese momento, ha intervenido Juan Bermejo, quien también ha acusado a la junta directiva de haber intentado impedirle entrenar con el segundo equipo esta temporada para no perder la forma. “Yo no he denunciado y ahora quién me paga”, pregunta el madrileño.
El presidente de la Asociación de Amigos del Balonmano, Emilio Checa, ha intervenido para tratar de poner paz en la asamblea y afirmar “que no podemos caer en los mismos fallos, con las promesas incumplidas del alcalde, que ha mentido claramente desde las elecciones del año pasado hasta ahora”, dice Checa.
Ríos Corbacho ha pedido disculpas posteriormente de nuevo a los socios y a los ex jugadores y, tras recordar que está a disposición de la entidad para aclarar lo que haga falta, se ha marchado junto a los directivos Luis Granados y Manuel Cosano.
La mesa de la asamblea ha quedado vacía y el presidente de Amigos del Balonmano, tras momentos de desconcierto, ha tomado la voz cantante junto a otros socios. Tras un largo debate entre los miembros de la asamblea se ha decidido la creación de una comisión electoral para la convocatoria de elecciones a la presidencia formada por el propio Emilio Checa, Manuel Pareja, Sergio Roldán, José Antonio Ledesma y Sebastián Conde. La junta gestora estará integrada por Ricardo Carpintero, José Penela, Juan David Guerra, Luis Cazorla y Aurelio Comino.
El Depor tiene que pagar a Hacienda y Caixa Galicia 53 millones de euros este verano. Pero tranquilidad, que si no lo hace no pasa nada.
El Deportivo tiene que pagar 41 millones de euros al Banco Gallego antes del 15 de julio
La memoria del club refleja también una deuda de 16,4 millones de euros con Caixa Galicia que expira en el 2016
El Deportivo tiene un serio problema a corto plazo. Según la memoria que el notario adjuntó al acta de la última junta de accionistas, el club que preside Augusto César Lendoiro tiene que pagar 52,4 millones de euros (unos 8.700 millones de pesetas) a diferentes entidades bancarias antes del próximo día 15 de julio. De esos, es posible que 7,4 millones de euros (1.231 millones de pesetas) correspondientes a la deuda con Investec Banc y Blarclays ya hayan sido abonados, toda vez que los créditos vencieron el pasado mes de julio. Si eso fue así, le quedan por abonar 45 millones de euros (7.500 millones de pesetas).
Aunque esta información nunca fue facilitada a los accionistas, el Deportivo detalla este año en un anexo al acta las deudas que mantiene con diferentes entidades de crédito. Según figura en esa documentación, la sociedad que preside Lendoiro debe devolver al Banco Gallego 41 millones de euros (casi siete mil millones de pesetas) antes del 15 de julio, fecha del último vencimiento de los plazos establecidos.
Quince días antes, debería hacer frente a los 4 millones de euros (algo más de 600 millones de pesetas) correspondientes al préstamo de Caixa Galicia. Este, que en su día fue de 24 millones de euros (4.000 millones de pesetas) y del que le quedan por pagar 16,4 millones (2.700 millones de pesetas) vence el 30 de junio del 2016.
Toda esta información, denegada reiteradamente a los socios durante los últimos años sin explicación alguna.
La deuda con Hacienda alcanza los 57 millones, casi 12 a corto plazo
El Deportivo mantiene una deuda con Hacienda de 49 millones de euros, producto de la suma que el club deberá abonar a corto y a largo plazo.
El total a largo al que debe hacer frente Lendoiro es de 37 millones de euros (6.100 millones de pesetas), mientras que la deuda que está obligado a resolver el próximo 30 de junio es de 11,9 millones de euros (casi 12.000 millones de pesetas. A ellos hay que añadir 8,2 millones de euros (1.300 millones de pesetas) que están recurridos y pendientes de resolución judicial. En total, 57.1 millones de euros (9.500 millones de pesetas).
En el desglose a corto es el Impuesto sobre el Valor Añadido el que repercute una cantidad superior, de 6,2 millones (algo más de mil millones de pesetas), por 5,6 millones (algo más de novecientos millones de pesetas) de las retenciones por IRPF. El resto se corresponde con el Impuesto sobre Sociedades y organismos de la Seguridad Social.
Esta suma da una cantidad de 11,8 millones de euros (casi 2.000 millones de pesetas) que el Deportivo debe abonar antes del 30 de junio de este año.
Estos números que arroja la memoria agregada por el Real Club Deportivo al acta notarial, evidencian un grave problema económico de una cantidad que se atraviesa una temerosa crisis económica, lo que ha provocado numerosas críticas en A Coruña a la gestión de Augusto César Lendoiro y su consejo de administración.



